Cuando el tipo de préstamo es importante

Encontrar el mejor préstamo, como señalaba nuestro artículo, pasa por conocer el importe y el plazo que mejor se ajustan a tus necesidades y circunstancias, pero no es el único factor. En este artículo conocerás otros factores que pueden influir en que tu decisión sea un éxito y obtengas el mejor producto para ti.

El tipo de préstamo es siempre importante

Parecerá una obviedad, pero no lo es: te interesa elegir el préstamo más adecuado de acuerdo con el objetivo del dinero que tengas. Cada entidad, bancaria o no, suele disponer de un amplio catálogo de productos financieros (préstamos, líneas de crédito, etc.) y seguramente un préstamo concreto (para un coche, para una reforma, para compras, etc.) sea más económico que un préstamo genérico.

Otro punto importante a tener en cuenta a la hora de contener el coste del préstamo que nos interesa tiene que ver con el importe y con el plazo de devolución. La recomendación principal es pedir exactamente la cifra que necesitas, o la más cercana posible.

Por otra parte, cuanto más tiempo tengas el préstamo activo, mayores serán los intereses, porque al tardar en devolver el capital prestado, dichos intereses se aplican durante más tiempo. En este sentido, te recomendamos pensar en el punto de equilibrio entre el importe de una cuota que sea fácil de sobrellevar mes a mes, sin llegar a ser tan baja que alargue los plazos sensiblemente, pero que tampoco sea tan elevada que un imprevisto pueda impedir su pago en un momento dado.

Algunas entidades modifican los intereses aplicados en función de la duración. Es buena idea jugar con las calculadoras o simuladores de préstamos de algunas páginas para ver cómo cambian las condiciones y encontrar aquellas combinaciones que salgan más a cuenta.

El Banco de España establece que una buena salud financiera empieza por no dedicar más de un 30% o un 35% de los ingresos familiares al pago de deudas y préstamos.

Aportar algún aval o garantía para respaldar el préstamo

A las entidades financieras, los avales y garantías les aportan una capa extra de seguridad que reduce el riesgo que perciben por parte de la persona que les está solicitando financiación. 

Esto puede ser una baza a tu favor: si dispones de una persona que te avale, u otra garantía (un bien de tu propiedad, normalmente un coche o un inmueble), tus posibilidades de conseguir el préstamo, y de hacerlo con unas mejores condiciones (además de por un importe muy mayor) se disparan. Esto es incluso más cierto aún en caso de estar en ASNEF.

Por otra parte, no se puede obviar el riesgo inherente de aportar un aval, sea una propiedad o un aval solidario (una persona): si el titular no responde por el pago de las cuotas, la entidad puede dirigirse contra el aval para cobrar la deuda. En el caso de un bien o propiedad, eso implica tomar posesión de la misma, y en el caso de un aval solidario, pueden reclamar las deudas a la persona avalista.

En resumen

El mejor préstamo lo definirás tú por aquellos aspectos que se ajusten de la mejor forma a lo que necesitas.

Si para ti nada sería mejor que un periodo de carencia, en lugar de unos mejores intereses o un plazo menor, entonces tienes que buscar un banco o una entidad prestamista que te ofrezca este servicio.

Si por el contrario quieres ahorrar al máximo, hay una amplia oferta de entidades financieras privadas que ofrecen préstamos personales a precios muy competitivos, así que te permitirán negociar con tu banco o quedarte con ellos según te convenga. Recuerda que utilizar el formulario o simular un préstamo no es vinculante para ti hasta que formalices el contrato de préstamo con la entidad que sea.