La nueva banca digital y los mayores

La nueva banca digital y los mayores

En este mundo digital acelerado que parece actualizarse y cambiar semanalmente, no todos los colectivos se pueden mantener en la cresta de la ola o ponerse al día con la misma facilidad que otros. Hay una buena proporción de personas, la mayoría de ellos mayores o jubilados, que no pueden comprender estas nuevas formas de administrar finanzas. Algunas, sin embargo, pueden atreverse a aprender a manejar una web o un smartphone para realizar dichas gestiones bancarias, que pueden ir desde hacer una consulta de su balance hasta solicitar un préstamo rápido online.

El cierre de las sucursales, un problema de coste

Mientras los jóvenes están al tanto de cada avance tecnológico o nueva app, tecleando con sus teléfonos para pagar las compras y sin tener que ir nunca a un banco porque todo lo que necesitan hacer se puede hacer online, los mayores se han quedado un poco al margen de esta revolución.

Para empezar, en España el número de oficinas bancarias y sucursales de bancos se ha reducido a la mitad en los últimos años, moviendo muchas de las gestiones a internet e invitando a los clientes a confiar en los cajeros automáticos y en la banca digital antes que ir a la oficina.

¿Por qué cierran las sucursales bancarias?
Principalmente, el motivo detrás del cierre de muchas entidades es por el tema del coste. Mantener oficinas, con su coste de alquiler y suministros, junto con el personal que trabaja allí, representa un coste muy elevado para los bancos. El cierre de las oficinas en España ha venido acompañado de muchos expedientes de regulación de empleo, es decir, de reducción de plantilla de los bancos.
El cierre de las sucursales, un problema de coste

Pocas opciones como alternativa

Hay algunas personas mayores bastante acostumbradas a las nuevas tecnologías y que no tienen problemas para hacer lo que sus nietos pueden hacer con un ordenador, pero todavía hay muchos que no pueden hacerlo y nunca lo aprenderán. ¿Dónde deja eso a quienes siempre han confiado en ir al banco para obtener su efectivo y realizar transacciones?

En realidad, también se ha producido otro fenómeno, ahora maximizado debido a la pandemia del COVID-19: la reducción en el uso del efectivo. Los cajeros automáticos han visto una disminución sustancial en el uso en el último año y los bancos también los están cerrando lentamente.

Importante: Conseguir dinero en efectivo va a ser cada vez más difícil, porque nos estamos acostumbrando a pagar con tarjetas o, de hecho, con los teléfonos móviles, gracias a sistemas de pago digitales en iOS y Android. Hacer cola para sacar dinero empieza a ser cosa del pasado.

Como consecuencia, muchos mayores:

  • Deben desplazarse más lejos que antes para encontrar un banco que les atienda;
  • Se ven obligados a aprender a usar un cajero con el que no se sienten cómodos;
  • O tal vez deben confiar en una app móvil o administrar un préstamo rápido personal desde un área de cliente online;
  • Al final, la mayoría acaba por pedir ayuda a algún familiar;

Entonces, ¿qué sucede con aquellos que no pueden comprender la tecnología que ahora se requiere para hacer operaciones bancarias? ¿Qué ocurre con sus derechos si no comprenden algunos de los servicios que se les ofrecen? Muchas personas mayores no se sienten seguras al usar internet, y no pueden realizar sus operaciones bancarias diarias a no ser que vayan a la sucursal.

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Andreas Linde cuenta con más de siete años de experiencia en el ámbito económico de los préstamos y conoce todo sobre ARP, préstamos de anualidades, préstamos en serie, bonos, así como otros términos relevantes en la industria de los préstamos.
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